Fin del Chavismo: Maduro capturado y trasladado a EE. UU. tras histórica ofensiva militar
El panorama geopolítico del hemisferio occidental ha dado un giro de 180 grados este sábado 3 de enero de 2026. En una operación que parece sacada de un guion cinematográfico, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras un ataque relámpago a gran escala en el corazón de Venezuela.
Actualmente, el exmandatario venezolano se encuentra bajo custodia federal y es trasladado hacia Nueva York a bordo del buque de asalto U.S.S. Iwo Jima para enfrentar cargos criminales por narcoterrorismo.
Una madrugada de fuego en Caracas
Eran las 2:00 a.m. cuando el silencio de la capital venezolana fue roto por el estruendo de explosiones y el sobrevuelo táctico de aeronaves a baja altitud. Los ataques, que se extendieron por los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, neutralizaron puntos estratégicos del régimen.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, Trump aseguró haber seguido la incursión «en tiempo real». Según el mandatario, la operación fue postergada durante cuatro días esperando las condiciones climáticas perfectas. «Fue increíble ver la profesionalidad; ya no somos el hazmerreír del mundo», afirmó Trump en entrevista exclusiva para Fox & Friends.
El Prontuario de Nicolás Maduro: Crímenes de Lesa Humanidad y Narcoterrorismo
La captura de Maduro no solo responde a una acción militar, sino a un extenso expediente judicial acumulado durante más de una década. Estos son los pilares de la acusación que enfrentará en las cortes de Nueva York:
1. El Fraude Electoral de 2024
El punto de ruptura definitiva ocurrió el 28 de julio de 2024. A pesar de que la oposición presentó actas verificables que otorgaban una victoria aplastante a Edmundo González Urrutia, el CNE proclamó a Maduro sin transparencia alguna. Este evento desencadenó una represión que, según la ONU, dejó decenas de muertos y miles de detenidos, incluyendo a menores de edad.
2. Tortura y Centros Clandestinos
Informes de la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU (2024-2025) y la Corte Penal Internacional han documentado patrones sistemáticos de tortura en centros como «El Helicoide» y «La Tumba». Las víctimas han reportado:
- Descargas eléctricas y asfixia.
- Violencia sexual como método de castigo político.
- Desapariciones forzadas: El Foro Penal denunció que el paradero de cientos de disidentes ha sido ocultado deliberadamente por el SEBIN y la DGCIM.
3. Ejecuciones Extrajudiciales
A través de unidades élite de la policía y fuerzas militares, el régimen ha sido señalado por la «limpieza» de opositores en barriadas populares. La ONU ha investigado miles de casos de homicidios bajo custodia o en operativos simulados, calificándolos como un ataque sistemático contra la población civil.
4. Narcoterrorismo y el Cartel de los Soles
Desde 2020, el Departamento de Justicia de EE. UU. mantiene una acusación formal contra Maduro por conspiración para inundar de cocaína a los Estados Unidos. Se le acusa de liderar el «Cartel de los Soles», utilizando el aparato del Estado para facilitar el tráfico de drogas en alianza con grupos terroristas como el ELN y las disidencias de las FARC.
«Estamos listos para el poder»: María Corina Machado
La reacción de la oposición no se hizo esperar. La líder venezolana y recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, declaró que Estados Unidos ha cumplido con su compromiso hacia la libertad de la región.
Machado instó a Edmundo González Urrutia a asumir de inmediato el mandato constitucional. «Estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder», sentenció Machado, llamando a la población a mantenerse alerta ante la transición democrática que se avecina.
¿Qué sigue para Venezuela?
Mientras el régimen denuncia bajas civiles y califica el ataque de «agresión imperialista«, el mundo observa con cautela. Trump ha tildado de «débiles» a los demócratas que cuestionan la constitucionalidad del ataque, mientras se prepara una conferencia de prensa histórica en Mar-a-Lago para definir el futuro de la nación sudamericana.
