Estudiante ataca con arma blanca a su maestro dentro de escuela en Huehuetenango
Momentos de pánico se vivieron este martes en la Escuela Cambote, zona 11 de Huehuetenango, luego de que una estudiante, presuntamente de sexto primaria, atacara con arma blanca al docente Pedro Enrique Herrera Tello, de 72 años, mientras finalizaba su jornada matutina.
El hecho ocurrió cerca del mediodía, cuando, de manera sorpresiva, la menor arremetió contra el maestro dentro del establecimiento educativo. El ataque dejó al docente con heridas en el abdomen, tórax y extremidades del lado izquierdo, por lo que fue trasladado de emergencia a un hospital privado, donde permanece en estado delicado.
🛑 Consternación en la comunidad educativa
La agresión ha causado conmoción entre estudiantes, padres de familia y autoridades educativas del departamento. Compañeros del docente, así como personal administrativo, auxiliaron de inmediato a la víctima, mientras se activaban los protocolos de seguridad internos.
Las autoridades ya iniciaron una investigación para determinar los motivos que llevaron a la menor a cometer el ataque, mientras se analiza el entorno familiar y escolar de la agresora.
🗣️ Respuesta oficial del Ministerio de Educación
A través de un comunicado, el Ministerio de Educación (MINEDUC) condenó enérgicamente el acto violento:
«Lamentamos profundamente el hecho ocurrido en Huehuetenango, en el que un docente resultó herido. Rechazamos de manera categórica toda forma de violencia, especialmente aquella que afecta a integrantes de la comunidad educativa. Estamos a la espera de información oficial para tomar las medidas correspondientes», señaló la entidad.
El Ministerio también reiteró su compromiso con la seguridad dentro de los centros educativos y el bienestar del personal docente y estudiantil.
🔍 Investigación en curso
El caso ha sido puesto en manos de las autoridades correspondientes, que deberán esclarecer las causas del ataque, así como determinar la responsabilidad penal de la menor involucrada, en función de su edad y condición psicológica.
Este lamentable suceso vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de reforzar los protocolos de prevención de violencia escolar y atención a la salud mental de los estudiantes en Guatemala.
