Por nada vale la pena quitarse la vida
Nunca nos cansaremos de decir que, a pesar de los difíciles momentos que uno pueda pasar en la vida, esta es lo más valioso que tenemos, y por nada ni por nadie vale la pena atentar en contra de ella. Hoy queremos hacer un llamado a todos para que tomemos unos minutos y meditemos de lo importante que es la vida, porque ese soplo nos fue prestado por el Creador, el cual nos permite estar presente en todas nuestras actividades.
Ayer se dio un caso lamentable, pues se supo de la decisión fatal de una persona, quien luego de discutir, presuntamente con su esposa por teléfono, tomó la fatal decisión de quitarse la vida. No sabemos qué motivos tuvo para hacerlo, pero lo más importante es que quienes aún tenemos vida y seguimos sobre la tierra, debemos tener presente que Dios nos ama mucho y que, por lo tanto, podemos acudir a Él cuando lo necesitemos.
Además, el privarnos de la existencia no va solucionar el problema, lo agranda, porque al partir de esta tierra, se nos olvida que dejamos esposa e hijos, quienes no solo deben soportar el dolor de la muerte violenta de un ser querido, sino deberán resolver qué van a hacer, porque deben solventar todo lo que dejó pendiente quien decidió matarse. Es mejor recordar que en esta tierra no estamos solos, en primer lugar, Dios está siempre a nuestro lado; en segundo lugar, nuestra familia, quienes aunque pareciera que no nos aman, sí lo hacen y, por último, los amigos.
Por todo ello, no tomemos a la ligera ese don que se nos ha dado: la vida. Vivámosla con pasión, sabemos que algún día vamos a morir, pero que mientras ese momento llega y la llama de nuestra alma se apaga, gocemos y disfrutemos de lo bello que hay en este mundo. Pero sobre todo, amémonos a nosotros mismos, perdonemos, que es el primer paso para ser felices, y luego repartamos amor a los demás, y que no nos importe el momento duro que podamos estar atravesando, el dar amor sin interés nos llena de satisfacción. La vida es hermosa, cuidémosla.
