Gilberto Santa Rosa vuelve al origen
El cantante triunfa en el club que lo vio nacer, 21 años después.
El salsero puertorriqueño Gilberto Santa Rosa celebró ayer dos décadas de su debut en el prestigioso Carnegie Hall de Nueva York, con un concierto que dejó al público con ganas de más, y en el que rindió tributo al fenecido cantante Cheo Feliciano.
Sus seguidores, de diversos países, quienes cantaron y bailaron desde principios del espectáculo, disfrutaron del recorrido que hizo el sonero de temas que le acompañaron en su debut y de otros que ha cosechado a lo largo de esas dos décadas.
Hace veintiún años, el sonero cumplió uno de sus más anhelados sueños al cantar en el Carnegie Hall, que siempre veía desde el hotel donde se hospedaba en sus viajes a Nueva York y que para él, tiene magia.
El debut del «Caballero de la Salsa» en el Carnegie, donde ha cantado en otras ocasiones, estuvo acompañado de un disco en vivo que le abrió puertas en América Latina y le catapultó en Venezuela, según ha dicho.
«Quién lo diría», «Conciencia» y «La agarro bajando» fueron parte del popurrí con que inició su presentación, acompañado por diez músicos, en un espectáculo en que se paseó entre la salsa y los boleros.
Al hacer una pausa para saludar al público, Santa Rosa recordó que «hace 21 años estaba en este escenario, a esta hora y muerto de miedo», dado el respeto que tiene por este centro de espectáculos.
El salsero continuó con éxitos que incluyeron «Sin voluntad» y «Me volvieron a hablar de ella», para luego interpretar varios boleros porque «esta noche vamos a tener de todo un poquito», y proseguir con otros temas que incluyeron «Mentira» y un tributo a su país con «Isla del encanto».
El tributo al puertorriqueño Cheo Feliciano llegó con «Juguete» y «Canta», que fueron éxitos en la voz del exintegrante de las Estrellas de Fania, que murió en un accidente de automóvil en abril de 2014.
